Se llama Alfredo. Vive en Corrientes. Un melenudo, un brillante por fuera, un canto muy rodado por dentro. Y el corazón canalla, un poquito, lo justo. Me dice que tiene un bebé. Ya ves, pajarito, y reímos, no es mucho más pequeño que tú, porque no habrás crecido?, que ahora ya vamos para el piso...y reímos más. Sigues bailando cuando puedes?...Sí, claro...y tienes alguien que te suba con una mano un escalón para que no te atropellen?...creo que sí. Bien. Que si no tendré que ir yo...y a tí quién te hace la coleta?...yo, pero mal, pajarito.
El mejor jugador de rugby que ví en el campo. Cuando todo se le acabó allí, le ficharon para una de las cosas que hacía bien. Y se vino, con la cabeza alta y los puños apretados. Por sus padres, sus hermanos y por él. Vendió todo. Casa, barco, muebles. Y jugó. En división de honor. Buscó trabajo, muchas charlas cerca del mar. Qué pijos somos todos, enana. Y lo peor es que tenemos la tierra, lo tenemos en las manos, y se fue. Por señoritos. Pues a pagar, es lo que toca.
Y vino un día. Creo que ahora puedo volver...nadie me espera, pero yo sí lo espero todo. Si no soy allí, no seré en ninguna parte, sabes? ...sí, claro que sé. Vete,que te he visto con el traje de chaqueta reventando costuras pidiendo trabajo...con esa cabeza que tienes. Yo puedo vivir en una tienda de lona...y me gusta tener callos en las manos. Los de la cabeza...ya sabes, me los juego entre los palos. Es el mejor lugar, después de los bares contigo y la Lola. Sí...y sonreía. Siempre lo hacía, y aún lo hace.
Es valiente, limpió todos los cristales de los edificios de los que miraba por la ventana...y no se ponía casco ni protector en los dientes para jugar. Me los han roto tantas veces por dentro, que si me los rompen por fuera..les daré las gracias. Además, los aprieto tanto que se harían daño. Cada ensayo es ganado con ellos.
Y sigue jugando. Limpio, como siempre, a su manera.
Voy a por tí, a verte salir con tu sonrisa llena de dientes y agujeros, a llevaros a tomar un helado y a volverte a contar como naciste, tú por vaga y yo por currar...cómo salí del trabajo, cogí el coche y me fuí al hospital, las dos...discutiendo, tú empujando y yo diciéndote que esperaras, joder, un poco, tatequieta un rato que ya no queda nada, con la misma música que ahora cantas en el asiento de atrás, donde pasan las cosas...qué putada el volante eh?...
Cuando tú eras un moco y yo era la reina de la naturaleza... tú, tu hermano, acostados en la cama blanca de medio metro, o eso parecía, y cabíamos, cabemos...teta para todos y amor sin fin...
Ahora que me preguntan si sois míos...digo que no...porque es la verdad...no lo sois en propiedad, nunca...pero vamos a jugar, a reir, a pelearnos, a hartarnos de nosotros y a volver a la cocina, cabrones, que coméis como lobos, a decirme que estoy lerele y a perseguiros por la casa y por donde haga falta para haceros cosquillas, que yo no tengo y vosotros sí, ja!...toda la vida...
Que ayer te picó una avispa y pareces salida de la película de Avatar, y no te llevé al médico porque no querías y yo tampoco, y porque no hizo falta...eso sí...acabaste con la cara sucia como el palo de un gallinero y no quisiste que nadie te viera...y nadie te vió, salvo tu hermano y yo, claro, que no contamos...pero qué risas con la costra de amoniaco y barro...y el coche otra vez hecho unos zorros...pero era un tatuaje guerrero, y eres valiente...y no hay nada como ver vuestros ojos confiados en el retrovisor...bueno, sí... sí hay, pero va junto...conmigo...
Vamos a comer un helado...yo me recostaré en el respaldo de la silla...que no tiene brazos pero a mí me lo parecerá...y hasta que decidáis lo que queréis pasará un buen rato, y no pienso decir ni mú...ya os apañaréis, pero sólo habrá uno...sí, qué?, no os ayudaré con eso...negociad con Paco :)...
El año pasado fue domingo, y yo fuí a un bautizo con un vestido de flores y unas sandalias rojas de tacón que me apretaban después de todo el verano prácticamente descalza...
No me lo he vuelto a poner...porque está arrugado y no he querido plancharlo, es perfecto así...y tal vez, también porque ese día dejó de ser mío...
Puedo reconocerme en la mirada de Emile Hirsch viendo correr a los renos...así me levanté hoy.
Y tuve las palabras hormigueando en las yemas de los dedos, en la piel del pecho, hasta molestar la ropa.
Pero se fueron. A pasearse libres donde no hace falta que nadie las oiga, ni las entienda, ni las ordene. Donde sirven para acariciar, acaronar, mojar muslos y regar vegetación al silencio sonreído.
Ahora, arisca como un gato de tejado, allí se quedan, en el lugar que las escuchan sin decirlas.
- Se me caerá el diente solo, está hablando con la rata Pérez...
- Me han subido arrastrando a una montaña de arena, todos se han tirado corriendo y yo he llorado un poco, tenía miedo de que se me metiera en el culo.
- No me tiré.
- Ya como tomate, está bueno.
- Queso también...me lo esconden en las cosas de comer. Pero yo sé que está.
- No cierres las ventanas, eh!...que si no mis besos se caerán.
- Te escribí una carta, tienes que mirar en el buzón. Es una sorpresa.
- Me he pintado las uñas de rotulador verde. Los dedos un poco también.
- He ayudado a limpiar las hojas de los árboles. No he dejado ni una. Del suelo, eh? no te creas que les he cortado el pelo (ataque de risa).
- Ya no me dan miedo las arañas.
Él:
- Me tiraron el corcho con el hilo que me guardaste...ya sé que no tengo caña, pero yo lo quería...
- Me tiré de una duna rodando y no me rasqué los ojos.
- He ido solo a comprar pan con un euro. No quedaba pan, me compré cochinadas (ataque de risa)..sabes qué es Haribo? son de colores.
- ¿Qué prefieres, una cigüeña, un cisne o un pato bebé?...vale...a mí también me gustan los tres.
- ¿Has encontrado la tienda de peces? Ya tengo un sitio para que no se los coma Rita.
- Encima de la nevera. Necesitaré una escalera para darles de comer.
- ¿Podré nadar con ellos en la bañera?
- Mañana voy en barco, me acordaré de todo y te lo contaré.
- ¿Qué haces ahora?...no, hablar conmigo no, ¿dónde estás sentada? ¿Te pican los mosquitos?
- Espera que aquí me oyen...sí, soy tu príncipe de amor (en susurros).
- Ella manda las arañas a dormir fuera. Así no tengo miedo.
Hablamos del tiempo, de la diferencia entre su avance y nuestra percepción...tú piensas que se va deprisa...y yo siento en ese instante que viene a quedarse.
A quedarse para formar parte de mi partitura. No sé solfeo, no sé tocar ningún instrumento musical...pero hay un cuaderno que garabateo y no tiene palabras...sino tiempo de silencio. Para mi, el tiempo de silencio es música que sólo oigo yo.
Cuando los días empiezan y acaban, días tranquilos, o acelerados, llenos de cosas que hacer, le doy parte de mi vida a ese correteo de reloj...pero a la vez, están llenos de momentos en los que se me regala para mi cuaderno, allí donde no existe...
La ausencia de palabras...porque son sentimientos...puedo enumerar las acciones que generan las notas que oigo sin saber escribirlas...
- Una imagen del sol de la tarde filtrándose entre los pinos, iluminando la actividad frenética de los insectos a esas horas...
- El tacto rugoso de la nuca de mi padre cuando le corto el pelo, la piel áspera de sus manos cuando, sentada en el suelo frente a él, le examino las manos para quitarle los pinchos que se le clavan trabajando...
- Los síes que no son metas, son respuestas queridas.
- Cuando me sé entendida y hay un hombro junto al mío, sin presencia física, cómplice de satisfacción y orgullo íntimo compartido.
- Saber que mi piel ya no acaba en mí.
- Leer un periódico de cabo a rabo, empezando, como siempre, por detrás...y leer buenas noticias...que los leones de la Alhambra han sido restaurados...que tal vez se pueda aumentar la resistencia de la superficie de los linfocitos T frente a los retrovirus...que quizá esa exposición dure lo suficiente para verla...
- Los brazos abiertos de mi hermano y sus ojos sin preguntas.
- Aprender que tengo que apagar el aire acondicionado del coche antes de quitar el contacto.
- La presencia contínua, tranquila...
- También yo, si me pierdo, me quedaré quieta y esperaré. Tú me encontrarás.
- La visión de las almas en formación de los hijos...
- Las penas calladas dichas en voz alta contándolas para uno mismo y las alegrías repartidas.
- Cuando me escriben para decirme que se acuerdan de mí sin ratos para escribirlo...sonrío y no sé describir la ternura de que no importa...
- Saber que vas a volver al abrazo del descanso, del ya está, ya está...todo está bien ahora...respira, ya llegaste...
- Todas las dudas y una certeza.
- ...
Hoy en arpegio...
De la percepción de esos ratos sin tiempo está hecha mi partitura...y cuando ya no pueda seguir añadiendo porque el cuerpo se acabe...búscala en esa selva de inocencia donde sonará lo que yo he sido. No lo que he hecho.
Bird of Sorrow - Glen Hansard
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No tenía previsto actualizar nuevamente, no sé, no sentía la necesidad.
Este lugar siempre lo he sentido como algo dónde dejar canciones cuando las
nec...
Escena 76547654
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-¿Y si pudieras cambiar algo en nuestras vidas?
-Cambiaría los muebles del salón, que tienen treinta años.
-Me refiero a...
-Pues que dejes de fumar.
...